22 Consejos Que Puedes Dar a tus Hijos Antes de Morir
Aquí hay 22 consejos que un padre santo de los últimos días les puede dar a sus hijos antes de morir:
- Ama a Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerza. Él es tu Padre Celestial y te conoce personalmente. Él tiene un plan para ti y te bendecirá si le obedeces.
- Ama a tu prójimo como a ti mismo. Todos somos hijos de Dios y debemos tratarnos con respeto, bondad y compasión. No juzgues a nadie por su apariencia, creencias o circunstancias. Sé un buen ejemplo y un buen amigo.
- Ama a tu familia. Ellos son tu mayor tesoro y tu mayor responsabilidad. Honra a tus padres, respeta a tus hermanos y hermanas, y cuida de tus hijos y tu cónyuge. Haz del hogar un lugar de paz, armonía y alegría.
- Ama a la iglesia. Ella es la organización que Dios ha establecido para guiar a sus hijos en estos últimos días. Sigue a los profetas, apóstoles y líderes locales que te enseñan la verdad y te ayudan a crecer espiritualmente. Cumple con tus llamamientos, asiste a las reuniones y participa en las actividades.
- Ama el evangelio. Él es el mensaje de salvación y exaltación que Dios ha revelado a través de su Hijo Jesucristo. Estudia las escrituras, ora diariamente, ayuna mensualmente y paga el diezmo fielmente. Vive los mandamientos, guarda los convenios y sigue al Espíritu.
- Ama el templo. Él es la casa de Dios y el lugar donde se realizan las ordenanzas sagradas que te unen a tu familia y a tu Padre Celestial por la eternidad. Prepara tu vida para entrar al templo, asiste regularmente y realiza la obra vicaria por tus antepasados. Respeta y reverencia el templo y sus alrededores.
- Ama la misión. Ella es la oportunidad de compartir el evangelio con los demás y de invitarlos a venir a Cristo. Prepara tu mente, tu corazón y tu cuerpo para servir una misión de tiempo completo o de servicio. Sé un misionero o misionera valiente, obediente y diligente. Ama a las personas a las que sirves y a tu compañero o compañera.
- Ama el aprendizaje. Él es el proceso de adquirir conocimiento, habilidades y destrezas que te ayudarán a desarrollar tu potencial y a contribuir al bienestar de la sociedad. Estudia con esfuerzo, curiosidad y entusiasmo. Busca la verdad y la sabiduría en todas las áreas del saber. Aprovecha las oportunidades educativas que se te presenten.
- Ama el trabajo. Él es el medio de proveer para tus necesidades temporales y de servir a los demás. Trabaja con honradez, diligencia y excelencia. Busca una ocupación que te permita usar tus talentos y que te brinde satisfacción y realización. Sé un buen empleado, un buen jefe y un buen colega.
- Ama el servicio. Él es el acto de ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Sirve con generosidad, humildad y alegría. Busca las necesidades de los que te rodean y ofréceles tu tiempo, tus recursos y tu amor. Sé un buen samaritano, un buen ciudadano y un buen discípulo.
- Ama la naturaleza. Ella es la creación de Dios y el escenario de tu existencia terrenal. Aprecia la belleza, la diversidad y la armonía de la naturaleza. Cuida el medio ambiente, respeta los recursos naturales y protege a los animales y las plantas. Sé un buen mayordomo, un buen ecologista y un buen hijo de Dios.
- Ama el arte. Él es la expresión de la creatividad, la sensibilidad y la espiritualidad humanas. Disfruta de las diferentes formas de arte, como la música, la pintura, la literatura, el cine y el teatro. Apoya a los artistas, cultiva tu propio arte y comparte tu obra con los demás. Sé un buen espectador, un buen creador y un buen comunicador.
- Ama el deporte. Él es la actividad física que te ayuda a mantener tu salud, tu forma y tu diversión. Practica el deporte que más te guste, ya sea individual o colectivo. Respeta las reglas, a los árbitros y a los rivales. Sé un buen deportista, un buen compañero y un buen aficionado.
- Ama el humor. Él es la capacidad de reírse de uno mismo y de las situaciones de la vida. Ríe con frecuencia, con moderación y con respeto. No te tomes las cosas demasiado en serio, ni te ofendas por las bromas. Sé un buen humorista, un buen amigo y un buen cristiano.
- Ama la aventura. Ella es la experiencia de explorar lo desconocido, lo nuevo y lo diferente. Viaja por el mundo, conoce otras culturas, aprende otros idiomas y prueba otras comidas. Atrévete a salir de tu zona de confort, a enfrentar tus miedos y a superar tus límites. Sé un buen viajero, un buen aventurero y un buen descubridor.
- Ama la paz. Ella es el estado de armonía, tranquilidad y seguridad que se desea para uno mismo y para los demás. Busca la paz en tu interior, en tu hogar y en tu comunidad. Evita los conflictos, los rencores y la violencia. Sé un buen pacificador, un buen mediador y un buen constructor.
- Ama la justicia. Ella es el principio de dar a cada uno lo que le corresponde según la ley y la equidad. Defiende tus derechos, respeta los derechos de los demás y cumple con tus deberes. Lucha contra la injusticia, la opresión y la corrupción. Sé un buen ciudadano, un buen abogado y un buen juez.
- Ama la libertad. Ella es el derecho de elegir y actuar según tu propia voluntad, siempre que no dañes a los demás. Ejerce tu libertad con responsabilidad, con madurez y con conciencia. Respeta la libertad de los demás, no impongas tus ideas ni te dejes manipular. Sé un buen líder, un buen seguidor y un buen liberador.
- Ama la felicidad. Ella es el sentimiento de satisfacción, alegría y plenitud que se experimenta al vivir de acuerdo con el propósito de Dios. Busca la felicidad en las cosas simples, en las relaciones significativas y en las metas alcanzadas. Comparte tu felicidad con los demás, no la envidies ni la destruyas. Sé un buen hijo de Dios, un buen hermano y un buen amigo.
- Ama el perdón. Él es el acto de liberarse del rencor, del odio y del deseo de venganza. Perdona a los que te han ofendido, pide perdón a los que has ofendido y perdónate a ti mismo. Recuerda que Dios te perdona si te arrepientes y que el perdón te sana y te libera. Sé un buen cristiano, un buen sanador y un buen liberado.
- Ama la fe. Ella es la confianza en Dios, en su palabra y en sus promesas. Cree en Dios, en Jesucristo y en el Espíritu Santo. Cree en las Escrituras, en los profetas y en la iglesia. Cree en ti mismo, en tu potencial y en tu destino. Sé un buen creyente, un buen testigo y un buen santo.
- Ama la esperanza. Ella es la expectativa de que las cosas mejorarán, de que los problemas se resolverán y de que los sueños se cumplirán. Espera en Dios, en su amor y en su poder. Espera en el futuro, en las oportunidades y en las bendiciones. Espera en la vida, en la resurrección y en la gloria. Sé optimista.
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