El Vendedor más Grande del Mundo - Enseñanzas

El vendedor más grande del mundo es un libro que narra la historia de Hafid, un humilde camellero que se convierte en un exitoso comerciante gracias a los principios que aprende de unos pergaminos antiguos.

Estos pergaminos contienen diez lecciones que pueden aplicarse tanto a los negocios como a la vida personal, y que han inspirado a millones de personas a lo largo de los años. En este artículo, te presentamos un resumen de las 12 enseñanzas que puedes extraer de este libro y cómo ponerlas en práctica.

  1. El éxito empieza con un propósito. Hafid decide buscar el consejo de su mentor Pathros porque tiene un sueño: casarse con Lisha, la hija de un hombre rico. Para ello, necesita mejorar su condición y demostrar su valía. Pathros le enseña que el primer paso para lograr el éxito es tener un propósito claro y ardiente, que nos motive a superar los obstáculos y a perseverar en nuestra meta. Sin un propósito, no hay dirección ni pasión.
  2. El fracaso es una oportunidad de aprendizaje. Hafid recibe la misión de vender un manto en Belén, pero no logra hacerlo. Sin embargo, en lugar de rendirse, decide regalar el manto a un recién nacido que lo necesita más que él. Este acto de generosidad le abre las puertas a una bendición divina, que le indica que es el elegido para recibir los pergaminos. Hafid aprende que el fracaso no es el final, sino una oportunidad de aprender, de mejorar y de dar lo mejor de sí mismo.
  3. El hábito es el arma del éxito. Los pergaminos contienen una serie de principios que deben ser leídos y practicados a diario, hasta convertirlos en hábitos. Hafid descubre que el hábito es el arma más poderosa del éxito, pues nos permite automatizar las conductas que nos acercan a nuestras metas. Los hábitos también nos ayudan a vencer la pereza, el miedo y la duda, que son los enemigos del progreso.
  4. El amor es la fuerza más grande del mundo. El primer pergamino le enseña a Hafid que el amor es la fuerza más grande del mundo, y que debe amar todo lo que hace y a todas las personas que encuentra. El amor le da sentido a su trabajo, le permite conectar con sus clientes, le hace sentir gratitud por sus oportunidades y le ayuda a superar los rechazos y las dificultades. El amor también le hace feliz, pues le hace ver la belleza y la bondad que hay en el mundo.
  5. El día de hoy es el más importante de tu vida. El segundo pergamino le enseña a Hafid que el día de hoy es el más importante de su vida, pues es el único que tiene para actuar y para cambiar su destino. Hafid aprende a vivir el presente con intensidad, sin lamentarse por el pasado ni preocuparse por el futuro. También aprende a aprovechar cada momento, cada oportunidad y cada persona que se cruza en su camino, pues nunca sabe cuándo volverá a verlos.
  6. La persistencia es la clave del triunfo. El tercer pergamino le enseña a Hafid que la persistencia es la clave del triunfo, pues sin ella no hay resultados. Hafid aprende a no rendirse ante las dificultades, los obstáculos y los fracasos, sino a seguir intentándolo hasta conseguir su objetivo. También aprende a no dejarse influir por las opiniones negativas de los demás, sino a confiar en sí mismo y en su capacidad.
  7. La imaginación es el motor de la creatividad. El cuarto pergamino le enseña a Hafid que la imaginación es el motor de la creatividad, pues le permite ver lo que otros no ven y crear lo que otros no crean. Hafid aprende a usar su imaginación para generar ideas, para resolver problemas, para innovar y para diferenciarse de la competencia. También aprende a usar su imaginación para visualizar su éxito, para motivarse y para atraer lo que desea.
  8. La emoción es el combustible de la acción. El quinto pergamino le enseña a Hafid que la emoción es el combustible de la acción, pues le da la energía, la pasión y el entusiasmo para hacer las cosas. Hafid aprende a controlar sus emociones, para que no le dominen ni le paralicen, sino que le impulsen y le inspiren. También aprende a transmitir sus emociones, para contagiar a los demás con su alegría, su optimismo y su confianza.
  9. La fe es el escudo de la esperanza. El sexto pergamino le enseña a Hafid que la fe es el escudo de la esperanza, pues le protege de la desesperación, de la duda y del miedo. Hafid aprende a tener fe en sí mismo, en sus capacidades y en su potencial. También aprende a tener fe en los demás, en su bondad y en su apoyo. Y sobre todo, aprende a tener fe en Dios, en su plan y en su providencia.
  10. La paciencia es la virtud de la sabiduría. El séptimo pergamino le enseña a Hafid que la paciencia es la virtud de la sabiduría, pues le permite esperar el momento adecuado para actuar y para cosechar los frutos de su trabajo. Hafid aprende a no precipitarse ni a desesperarse, sino a confiar en el proceso y en el tiempo. También aprende a no compararse ni a envidiar a los demás, sino a valorar su propio camino y su propio ritmo.
  11. El respeto es la base de las relaciones. El octavo pergamino le enseña a Hafid que el respeto es la base de las relaciones, pues le permite tratar a los demás como le gustaría ser tratado. Hafid aprende a respetar a sus clientes, a escucharlos, a entenderlos y a satisfacer sus necesidades. También aprende a respetar a sus competidores, a no criticarlos ni a subestimarlos, sino a aprender de ellos y a colaborar con ellos. Y por supuesto, aprende a respetarse a sí mismo, a cuidar su salud, su imagen y su integridad. 
  12. Estas son algunas de las enseñanzas del noveno y décimo pergamino del libro El Vendedor más grande del mundo, de Og Mandino1:

    • El noveno pergamino nos habla de la importancia de actuar ahora, sin dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Nos dice que el tiempo es el recurso más valioso que tenemos, y que debemos aprovecharlo al máximo, sin desperdiciarlo en dudas, temores o excusas. Nos invita a ser proactivos, decididos y persistentes, y a no dejar que nada ni nadie nos detenga en la búsqueda de nuestros objetivos. Nos recuerda que el éxito se logra con acción, no con intención, y que cada día es una nueva oportunidad para avanzar hacia nuestras metas.

    • El décimo pergamino nos enseña a orar, no solo para pedir, sino también para agradecer, alabar y bendecir. Nos dice que la oración es una forma de comunicarnos con el poder divino que nos creó, y que nos da la fuerza, la sabiduría y la inspiración que necesitamos para triunfar. Nos sugiere que oremos con fe, con humildad y con amor, y que reconozcamos que somos parte de un plan mayor, que tiene un propósito para nuestras vidas. Nos anima a confiar en que nuestras oraciones serán escuchadas y respondidas, y a actuar de acuerdo con nuestra voluntad divina.

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